Nueva EPS revela informe del tratamiento de menor con hemofilia que falleció tras sufrir una caída en bicicleta

Nueva EPS revela informe del tratamiento de menor con hemofilia que falleció tras sufrir una caída en bicicleta

Un informe técnico de la Nueva EPS sobre el caso de Kevin Arley Acosta, un niño de 7 años con hemofilia A severa, ha reavivado la controversia sobre la garantía de tratamientos vitales en Colombia. El documento, fechado en 2026, detalla que el menor mantuvo su profilaxis 'cada 28 días sin interrupción' hasta el 14 de diciembre de 2025, pero que la siguiente dosis de enero de 2026 se retrasó. Kevin falleció el viernes 13 de febrero, tras sufrir un severo trauma craneoencefálico por una caída en bicicleta en Pitalito, Huila el domingo 8 de febrero de 2026.

La interrupción del tratamiento y la respuesta de la EPS


El reporte de la entidad aseguradora atribuye el retraso en la aplicación de la dosis de enero al proceso de portabilidad que la familia solicitó y luego canceló. La Nueva EPS sostiene que, una vez cancelada la portabilidad, se activaron los trámites para garantizar la continuidad del manejo con factor recombinante. Sin embargo, este lapso dejó al niño sin su medicación profiláctica en un período crítico, planteando una pregunta crucial: ¿su nivel de protección contra hemorragias estaba comprometido en el momento del accidente?

Un desenlace trágico y una explicación controvertida


Tras la caída, Kevin fue ingresado en la ESE San Antonio de Pitalito con diagnóstico de trauma craneoencefálico severo, hematomas intracraneales, fractura y edema cerebral. Fue trasladado de urgencia al Hospital de la Misericordia en Bogotá, donde recibió factor y permaneció en UCI pediátrica hasta su fallecimiento. El informe concluye que el 'evento determinante' fue la magnitud del trauma y sus lesiones neurológicas irreversibles, minimizando el posible impacto de la interrupción terapéutica.

La deuda del sistema con los más vulnerables


Este caso trasciende la tragedia individual y expone las fisuras del sistema de salud. Para un niño con una condición crónica y severa como la hemofilia, la continuidad del tratamiento no es un lujo, es una necesidad vital que define su protección diaria. La justificación administrativa (la portabilidad) choca con el principio fundamental de continuidad en el cuidado, especialmente en poblaciones pediátricas vulnerables. La pregunta que queda flotando es si el sistema prioriza los procedimientos burocráticos sobre la vida.

La muerte de Kevin Arley Acosta debe servir como una llamada de atención urgente. Se necesita una auditoría profunda a los protocolos de entrega de medicamentos de alto costo, garantizando que ningún trámite administrativo se interponga nunca más en el acceso oportuno a un tratamiento que salva vidas. La justicia social en salud exige responsabilidad y un cambio estructural que ponga a los pacientes en el centro.