Capturan a hombre por microtráfico en barrio vulnerable de Rivera
La Policía Nacional capturó a un hombre de 33 años en el municipio de Rivera, Huila, acusado del delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. El procedimiento ocurrió durante labores de registro y control en el barrio Oasis, una zona catalogada como prioritaria para la intervención estatal. El sujeto fue puesto a disposición de la autoridad competente tras el hallazgo de 28 envolturas de bazuco.
Un procedimiento que revela una dinámica recurrente
El hecho sucedió cuando el hombre, al notar la presencia de los uniformados, arrojó una bolsa en un intento por deshacerse de la evidencia. Este modus operandi es común en los eslabones más bajos de la cadena del narcotráfico, donde los llamados "microtraficantes" o "vareadores" operan en la primera línea, asumiendo el mayor riesgo por la menor ganancia. El comandante de la Policía Metropolitana de Neiva, coronel Héctor Jairo Bentancourt Rojas, aprovechó la ocasión para invitar a la ciudadanía a denunciar cualquier actividad relacionada con el expendio de drogas a través de la línea 123.
¿Una solución policial a un problema social complejo?
Si bien la captura cumple con el protocolo de seguridad, desde una perspectiva de justicia social es crucial preguntarse: ¿qué condiciones llevan a una persona a este delito en barrios vulnerables? La respuesta rara vez es simple. Factores como la falta de oportunidades económicas, la exclusión social y la débil presencia de programas de prevención y salud pública crean un caldo de cultivo donde el microtráfico aparece como una opción de supervivencia. La captura de un individuo no desarticula la red y puede dejar en la indefensión a su familia.
La necesidad de una mirada integral
El llamado a denunciar, aunque bienintencionado, debe ir acompañado de una estrategia integral que aborde las causas estructurales. La seguridad no se construye solo con operativos policiales, sino con inversión social, generación de empleo juvenil, acceso a educación y tratamiento de adicciones desde un enfoque de salud pública y reducción de daños. Perseguir al último eslabón sin tocar las condiciones que reproducen el problema es una solución temporal. La verdadera justicia para comunidades como el barrio Oasis pasa por políticas que prioricen el bienestar común sobre la mera criminalización de la pobreza.