Embalses, generadoras y combustible: el Gobierno endurece controles ante el riesgo energético
A pocas semanas de que termine la temporada de lluvias, el Gobierno nacional intensificó las acciones para preparar al país frente al Fenómeno de El Niño. La ministra de Minas y Energía, María Nohemí…
A pocas semanas de que termine la temporada de lluvias, el Gobierno nacional intensificó las acciones para preparar al país frente al Fenómeno de El Niño. La ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, aseguró que Colombia tiene alrededor de 30 días para almacenar el agua necesaria y enfrentar un verano que podría prolongarse más allá de abril.
La meta inmediata es llevar los embalses desde el nivel actual del 77,87 % hasta un mínimo del 80 %. Sin embargo, la funcionaria advirtió que las precipitaciones no están garantizando los aportes hídricos esperados. De acuerdo con sus cifras, los ríos que alimentan los sistemas de almacenamiento están entregando apenas seis de cada diez litros que normalmente deberían ingresar durante esta época.
Frente a este panorama, el Ministerio presentó el Plan Energía Ya, una estrategia que busca sumar recursos energéticos, asegurar el suministro de combustibles y exigir a las empresas generadoras el cumplimiento de sus obligaciones. Entre las medidas anunciadas están el aprovechamiento del embalse de Hidroituango, el impulso al gasoducto Antonio Ricaurte y la ampliación de la circulación de camiones de combustible durante fines de semana y festivos.
Uno de los componentes más relevantes será la vigilancia sobre las compañías responsables de garantizar la generación eléctrica. La Superintendencia de Servicios Públicos anunció un trabajo conjunto con las superintendencias de Sociedades y de Industria y Comercio para revisar la disponibilidad real de las plantas, el suministro de combustibles, los programas de mantenimiento y la veracidad de la información entregada por los agentes del mercado.
La ministra también señaló que el sector energético enfrenta dificultades heredadas de la administración anterior, entre ellas retrasos en proyectos de generación y problemas financieros en una empresa del Caribe. En medio de la amenaza climática, el Gobierno busca que las responsabilidades de las compañías no se limiten a los compromisos contractuales, sino que se traduzcan en garantías efectivas para los usuarios y en la prevención de un eventual desabastecimiento.