Cepeda denuncia persecución política ante CIDH por parte de campaña uribista

Cepeda denuncia persecución política ante CIDH por parte de campaña uribista

Una denuncia en territorio ancestral: Cepeda alza la voz ante la CIDH

El candidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda, realizó una grave denuncia en el marco de la conmemoración de los 55 años del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) en Santander de Quilichao y en un encuentro con comunidades afrodescendientes en Puerto Tejada. Ante estos históricos bastiones de resistencia, Cepeda reveló que ha presentado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) una queja por una presunta persecución política sistemática en su contra. Según su relato, esta campaña busca difundir información falsa y promover procesos de judicialización en Estados Unidos para afectar su candidatura y la de otros miembros de su coalición.

El señalamiento directo: el uribismo como actor de la ofensiva

Cepeda dirigió sus acusaciones hacia el expresidente Álvaro Uribe Vélez y su movimiento político. "Álvaro Uribe Vélez anda en una campaña para intentar evitar" los resultados electorales, afirmó el senador. Además, detalló que "están yendo a Estados Unidos… para intentar también judicializar a otros miembros del Pacto". Esta estrategia, que trasciende las fronteras nacionales, representa una escalada en los métodos de lawfare o guerra judicial, donde se utilizan sistemas legales de otros países para desestabilizar actores políticos opuestos. La advertencia de Cepeda fue contundente: "No nos vamos a dejar pisotear y si es necesario nos movilizaremos", una promesa de resistencia que conecta con la tradición de lucha social del Cauca.

Contexto y antecedentes: una historia de estigmatización y judicialización

La denuncia de Cepeda no surge en el vacío. El político, conocido por su incansable labor como defensor de derechos humanos y por su papel clave en la investigación de los vínculos entre paramilitares y políticos, ha sido blanco histórico de estigmatización. Su padre, el también senador Manuel Cepeda Vargas, fue asesinado por paramilitares en 1994, un crimen por el que el Estado colombiano fue condenado por la Corte Interamericana. La actual denuncia ante la CIDH se enmarca en un patrón más amplio donde líderes de la oposición, especialmente aquellos que cuestionan estructuras de poder tradicionales, enfrentan procesos judiciales dudosos, campañas de desprestigio y señalamientos que ponen en riesgo su integridad.

El escenario territorial: denuncia en medio de la lucha por lo público

No es casual que la denuncia se haya hecho en el Cauca, un departamento emblemático por la organización y resistencia de sus comunidades indígenas y afro, y también por el abandono estatal histórico. En sus intervenciones, Cepeda vinculó la persecución política con el modelo de desarrollo que defiende. Frente a las comunidades, sostuvo que su proyecto político se basa en "mandar obedeciendo y escuchar dialogando", e insistió en que la paz y el desarrollo territorial genuino requieren garantizar agua potable, educación, trabajo digno y una intervención integral del Estado. Al denunciar en Puerto Tejada, un municipio con profundas necesidades, conectó la ofensiva judicial contra su persona con la lucha por derechos básicos, sugiriendo que lo que está en juego no es solo una candidatura, sino un proyecto que amenaza los intereses de élites acostumbradas a la exclusión.

Implicaciones y proyección: ¿Qué significa esta denuncia internacional?

Acudir a la CIDH no es un paso menor. Implica llevar una queja de violación de derechos políticos a un organismo del sistema interamericano, buscando una mirada y eventualmente una protección internacional que el sistema nacional no ofrece o no garantiza. Por otro lado, la mención a procesos en Estados Unidos alerta sobre una posible internacionalización de la persecución, utilizando leyes extraterritoriales para crear un cerco legal. Para las comunidades vulnerables que acompañaron el acto, el mensaje es claro: el candidato que promete "mandar obedeciendo" ya está siendo objeto de las mismas tácticas de hostigamiento que históricamente han sufrido los movimientos sociales.

Un llamado a la movilización y la defensa de la democracia

La advertencia de movilización hecha por Cepeda trasciende el ámbito electoral. Es un llamado a la sociedad civil, a las organizaciones étnicas y populares que lo escuchaban, a prepararse para defender no solo una candidatura, sino el derecho a una competencia política en igualdad de condiciones. En un país con un pasado de exterminio político como Colombia, la denuncia de una campaña organizada para "evitar resultados electorales" mediante lawfare y desinformación toca fibras sensibles. El episodio subraya cómo, para proyectos políticos que buscan redistribuir poder y recursos, la contienda no se libra solo en las urnas, sino también en los tribunales, en los medios y en el ámbito internacional, con las comunidades más afectadas por la desigualdad como testigos y potenciales protagonistas de la resistencia.