Impuestos a ultraprocesados y apuestas, entre las fórmulas para financiar la salud
En medio de las dificultades financieras que atraviesa el sistema de salud colombiano, Afidro presentó nueve alternativas con las que espera movilizar más de cinco billones de pesos para atender las o…
En medio de las dificultades financieras que atraviesa el sistema de salud colombiano, Afidro presentó nueve alternativas con las que espera movilizar más de cinco billones de pesos para atender las obligaciones pendientes y garantizar la continuidad de los servicios médicos.
Una de las principales propuestas consiste en destinar a la financiación sanitaria los recursos provenientes de los impuestos a las bebidas azucaradas y los alimentos ultraprocesados. Según las estimaciones de la organización, estos gravámenes podrían representar cerca de 2,5 billones de pesos, que ayudarían a responder por las deudas del Estado con el sector.
La propuesta también contempla utilizar alrededor de 1,55 billones de pesos que se encuentran en cuentas de entidades territoriales, con el propósito de financiar la atención de personas sin aseguramiento, pagar servicios médicos y respaldar a los hospitales públicos. A esto se sumaría una redistribución temporal de parte de los aportes de las cajas de compensación familiar durante cinco años, con un recaudo estimado de 1,16 billones de pesos.
En materia tributaria, Afidro plantea incrementar del 15 % al 20 % el impuesto a las apuestas en línea y establecer un gravamen del 6 % a las compras y servicios relacionados con videojuegos. Ambas medidas podrían generar más de 339.000 millones de pesos. También propone recurrir a recursos del lotto en línea, regalías, bonos privados y dineros disponibles de procesos judiciales.
La organización reconoció que estas cifras representan posibilidades de recaudo y no dinero que pueda incorporarse inmediatamente al presupuesto sanitario. Cada alternativa requiere estudios de viabilidad y las respectivas aprobaciones. El planteamiento pone en discusión la necesidad de fortalecer las fuentes de financiación del sistema y aprovechar mecanismos tributarios y recursos públicos para garantizar el derecho a la salud.